Durante años, la sostenibilidad pareció un tema de grandes corporativos o del área de comunicación. Eso está cambiando por una razón práctica, la información ambiental, social y de gobernanza (ASG) ya la piden dos actores con los que cualquier entidad trata todos los meses, con instituciones financieras y sus clientes.

 

Ninguno de los dos va a esperar a que la tengas lista, quien no responde, pierde la oportunidad de obtener un financiamiento con una tasa menor a la de mercado o pierde un cliente.

 

Las instituciones financieras incorporaron el riesgo ASG a su análisis.

 

En la 89 Convención Bancaria, la Asociación de Bancos de México (ABM) informó que el 90% de los activos bancarios del país ya incorpora esquemas de evaluación de riesgo socioambiental. A eso se suma la Taxonomía Sostenible de México, que establece parámetros para clasificar qué actividades se consideran sostenibles.

 

El propio Banco de México, en su Reporte de Estabilidad Financiera, señala que el sistema financiero continúa expuesto a riesgos asociados con el cambio climático, y aumentó la exposición del crédito empresarial derivado a sequías, ondas cálidas y ciclones.

 

El mercado ya ofrece créditos cuyas condiciones se vinculan a indicadores de sostenibilidad. Para acceder a ellos, la entidad necesita demostrar sus cifras, no solo declararlas.

 

Tu cliente grande necesita tus datos para su propio reporte

 

A partir del ejercicio 2025, las entidades que emiten estados financieros conforme a las NIF deben revelar los 30 Indicadores Básicos de Sostenibilidad (IBSO) como otra información después de sus notas. Entre ellos están las emisiones de gases de efecto invernadero de Alcance 1, 2 y 3.

 

Durante el primer año de aplicación, la norma permitió omitir el Alcance 3 por la complejidad de su cálculo, siempre que se revelara ese hecho. Es la única dispensa explícita, y para el ejercicio 2026 se está analizando si continua.

 

El Alcance 3 incluye las emisiones de la cadena de suministro. Por eso la Norma Mexicana e internacional de sostenibilidad empieza a llegar a entidades medianas que nunca han medido temas ASG.

 

Qué suelen pedir y dónde ya tienes la información

 

Parte de los datos que se solicitan ya existe dentro de la entidad:

Por qué el dato debe salir de finanzas

 

Los indicadores cuantitativos de la NIS B‐1 se reportan en valor absoluto y en valor relativo frente a los ingresos netos. Es decir, dependen directamente de las cifras financieras de la entidad.

 

La información de sostenibilidad con cifras que no coinciden con la contabilidad, genera justo lo que las instituciones financieras y clientes quieren evitar, dudas sobre la confiabilidad de la información.

 

Llega a tu próxima solicitud con la información lista

 

En BHR México preparamos un diagnóstico de preparación ASG: identificamos qué datos ya tienes, cuáles faltan y quién debe ser el responsable interno de cada uno, para que puedas incluir esta otra información en tus reportes financieros.

 

Si ya recibiste un requerimiento por parte de la institución financiera con la que trabajas o de tus clientes y proveedores, este es el momento de revisarlo con nosotros.

 

 

 

Fuentes: Asociación de Bancos de México, 89 Convención Bancaria (marzo de 2026); Banco de México, Reporte de Estabilidad Financiera (2026); Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera y de Sostenibilidad (CINIF), NIS A‐1 y NIS B‐1.

 

 

 

 

 

 

José Luis Zamora

Socio CDMX y Guadalajara

 

dn@bhrmx.com

 

7 de octubre de 2026